domingo, 24 de julio de 2011

El cuarto post del poke-fan


Domingo  13/02  


Escribo esto con lágrimas en los ojos y con todo el dolor de mi corazón pero necesito desahogarme escribiendo, como mamá me lo enseño. Esta es la noche más triste de mi vida, quisiera despertar de esta pesadilla y que todo lo que pasó sea mentira, pero no lo es... 

Fredi llego corriendo a la casa, solo, con pánico y con un ataque de nervios, lloraba, balbuceaba, maldecía y nos jalaba hacia la calle para que fuéramos con él, tenía los ojos desorbitados y gritaba como si se le hubiese desgarrado el alma, cuando papá logro que reaccionara para que dijera que era lo que pasaba y porqué no veía con mi madre con él, pronunció las palabras más horribles y destrozadoras que escucharé en mi vida... no puedo escribirlo, no puedo dejar de llorar ni sentir como se rompe mi espíritu cada vez que lo pienso, pero Fredi gritó con las pocas fuerzas que aún le quedaban... no, no puedo escribirlo.

Salimos corriendo, ya era media noche, nos llevo hasta donde estaba pero yo no quise acercarme, yo no podía verla así... papá se hinco a su lado y gritó, gritó amargamente mientras, tumbado sobre ella la abrazaba y lloraba... no muy lejos de ella estaban tirados peque y sandslash desmallados junto con vigoroth pero él también... él también estaba muerto, fue la peor escena que jamás he visto y que nunca imagine ver. 


Fredi nos dijo que algo salió de entre los árboles del bosque y los tiro al piso con una fuerza invisible; Peque, vigoroth y sandslash trataron de protegerlos pero los desmallo a los 3 de un solo ataque, vigoroth fue el último en ser atacado pero el agresor era tan fuerte mató casi al instante. Mamá y fredi estaban tirados y la fuerza invisible los empujaba contra el piso cuando, después de matar a vigiroth, el agresor iba a atacar a fredi, pero dice que mamá logró vencer la fuerza que la mantenía sujeta al piso y se interpuso para proteger a mi hermano; recibió todo el daño y también... la ma... Dice que después de esto el agresor huyo de regreso al bosque; fue cuando corrió a la casa péro ya no había absolutamente nada que se pudiera hacer por mi mamá.

La gente del pueblo se enteró y el hombre de la taberna se ofreció para llevar a mi madre y a vigiroth al pueblo para que se les hiciera un funeral digno, al igual que la enfermera se ofreció para curar a peque y a sandslash que estaban desmayados; escuche a muchos decir que ese desconocido pokémon salvaje ya había atacado antes a entrenadores experimentados y también había matado a uno (o varios) pokémon pero era la primera vez que mataba a un ser humano... papá dice que seguramente fue un Gardevoir pues son los únicos pokémon con forma humana que viven cerca de esta ruta y atacan con fuerzas invisibles, no sé qué creer, no quiero pensar en nada.
No puedo dormir, ni puedo seguir escribiendo, lo que quisiera es hablar con ella, estar con ella, tenerla aquí conmigo y que me diga que nada de esto es verdad 

¿¿¿¡¡¡Porque tuvo que pasar esto!!!???

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Jueves 14/04

Mamá ¿Porque te fuiste?... aquí todo está peor...
Las ventas ya no van bien, papá ha cambiado, dice que odia a los pokémon, cada domingo se emborracha, la gente nos acusa de que las pokébolas dañan a los pokémon, quisiera que consolaras a papá para que no odie a los pokémon, ya no cuida ni a Florencia ni a Minino ni siquiera a Magmag, los maldice y los desprecia. 
Quisiera poder platicar contigo, abrazarte, que todo vuelva a ser como antes, quisiera alcanzarte allá en el cielo... 

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Lunes 4/ 07   
Bitácora de Alex 

Tiene bastante tiempo que no escribía en mi bitácora, desde que mamá murió nada bueno, ni interesante había pasado hasta hoy, bueno ayer (sábado) que encontré a Regina y la traje a la casa. Regina es un kirlia que la mañana del sábado (ayer) vi cerca de la casa entre los árboles y en la noche de la encontré en el bosque, después que los mightyena me persiguieron y caí en un tronco hueco donde yacía tirada, muy mal herida y a punto de desmayarse. La traje a la casa y le curé las heridas con crema de flores purpura y bayas zidra tal y como me enseñó (y tengo anotado en esta misma bitácora) mi mamá hace ya mucho tiempo.
La noche del sábado para el domingo durmió conmigo en la cama, no podía dejarla en otro lado pues apenas le había curado las heridas y no podía dejarla en la cama de Esteban porque si se le ocurría a mi papá levantarme por la mañana ¡valla escándalo!, así que casi no dormí porque trataba de estar atento a cualquier amenaza de que nos fueran a descubrir.

El domingo en la mañana paso todo normal y después fuimos al pueblo por Fredi y Esteban, mi papá (como siempre) se fue a la taberna a tomar, pero yo estaba muy preocupado por Regina, no sabía cómo iba a reaccionar cuando despertara, así que me adelanté a la casa y corrí de regreso, cuando llegue no estaba en la cama, estaba escondida en el baúl, yo le hable (como siempre le hablo a los pokémon) pero algo sorprendente pasó: ¡Descubrí que nos podemos comunicar con los pokémon!... bueno solo con los que tienen poderes psíquicos como ella, pues me dijo... bueno no me lo dijo porque no habla, nos comunicamos por algo así como telepatía, yo escucho lo que piensa y ella escucha lo que yo pienso... bueno "dijo" que esto se debía a que yo abrí un canal de comunicación con ella y que los demás no podían por tener la mente tan cerrada.

Claro cuando empezamos a comunicarnos ella me dijo su nombre (Regina) y yo el mío y nos contó a Flor y a mí que vivía con su colonia en el bosque casi para llegar al acantilado del sur y que su raza (los rakigardes) habían tenido serias disputas con los mightyena, ya que estos últimos dicen que son pokémon abominables porque parecerse a nosotros los humanos ( ¬¬ ) Las disputas llegaron a tal extremo que los mightyena ya los han atacado varias veces y muchos de ellos huyeron a otros sitios pero su en familia habían muchos ralts pequeños y no se habían marchado aún.

Tres días atrás los mightyena atacaron (de nuevo) a su colonia y ella tuvo que huir a pie pues no pudo teletrasportarse (porque pueden teletrasportarse, además de que puede curar heridas, un mightyena me mordió el tobillo cuando yo venía de regreso a casa, después que la encontré y me había dejado una herida profunda que ella misma curo cuando se mejoró un poco, ahora solo se ve como si fuera un raspón y no el hoyo inmenso que hizo el colmillo del mightyena).

Haciendo cuentas Regina pasó UN día COMPLETO perdida en el bosque, pues si el ataque fue al anochecer de 3 días antes del domingo, el ataque fue la noche del jueves para amanecer el viernes, así que paso perdida todo el viernes hasta el sábado que la vi por la mañana y después la encontré en el bosque en la noche... si no la hubiera encontrado tal vez abría muerto en ese tronco...

Regina es muy linda, bueno es un pokémon pero... no se... hay algo en ella muy especial, aunque sea como todos los demás kirlias con el cabello verde y su como vestidito blanco pero hay algo en sus ojos rojos que me... no se... y su voz la escucho muy cerca de mi cabeza, como si me estuviera susurrando al oído. Es muy amable e interesante, anoche nos la pasamos platicando, le conté todo lo que había pasado con mi mamá, lo que decían del extraño pokémon salvaje que ataco varias veces en la ruta, le expliqué que la escondía de mi papá porque a raíz de esos ataques él odiaba a los pokémon y que por eso en las noches la ocultaríamos en los arbustos donde duerme Florencia y en las mañanas se ocultaría en los árboles cercanos a la casa.

Al parecer mi plan para mantener oculta a Regina funcionará, nadie nota nada fuera de lo normal, dentro o fuera de la casa, solo que debo poner más atención en todo lo que hago, porque si platico con Regina y con mis hermanos, (como hoy) me confundo y empiezo a hablar en voz alta con Regina o le respondo con pensamientos a mis hermanos. (Jejeje)

-Alex ¿has visto mi camisa de trabajo?
*Sí, la acabo de poner sobre tu cama
-Alex responde
*ya te respondí ¿no me oíste?
-¡Alex!
-ya te dije, la acabo de poner sobre tu cama
-no es cierto ni si quiera hablaste... chismoso...

Ahorita estoy escribiendo mientras estudio un poco, dice mi papá que en cuanto pueda me inscribirá en una escuela del pueblo (pero la verdad creo que eso no será pronto) pero me sirve para practicar mi ortografía y mi redacción y como Regina esta más lejos de la casa no escucha lo que pienso escribir. Es un poco incomodo que pueda escuchar absolutamente todo, porque supe que podía escucharla pero no sabía que también escuchábamos nuestros pensamientos espero se pueda hacer algo al respecto, no me gustaría que escuchara todo lo que pienso, si pienso algo sobre ella, por ejemplo que me agrada o sobre sus ojos o sobre su forma de ser ¡lo sabría! me daría mucha vergüenza que lo averiguara.

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martes 5/07

Florencia es un gloom, su cuerpo es color morado y no abre los ojos, su saliva es utilizada para hacer perfumes, come flores purpuras para mitigar su fuerte aroma y cuando se siente amenazada lanza esporas venenosas, somníferas o paralizantes ademas de que puede iluminar con una luz enceguecedora.

Magmag es un sluma, todo su cuerpo es de lava y es muy muy caliente, los slugma viven en lugares donde pueden conservar la temperatura muy abajo en la tierra o en un horno como Magmag, él ayuda a papá a moldear el metal de las pokébolas.
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Jueves 7/07
Bitácora de Alex 

Regina es lo más genial que hay en el mundo... aunque no es humana, es un pokémon pero... ¡es estupenda!. Para comunicarnos correctamente por las noches practicamos los "pensamientos selectivos" estos son, según Regina, 'barreras móviles de privacidad' esto es vital pues no es bueno que todo el mundo escuche tus pensamientos privados (y estoy sumamente de acuerdo) y ahora mientras escribo no puede "escuchar" lo que pienso escribir... si es bastante confuso. (o_O)

Lo malo es que en esta semana a mi papá le dio sus noches de insomnio y para evitar que nos descubra no nos hemos visto; es raro, estamos tan cerca y a la vez tan lejos... pero eso no nos impidió platicar y reírnos las últimas dos noches muy a gusto. Nunca me había divertido tanto y solo esperaba que llegara la noche para seguir platicando con ella. Sus heridas ya casi sanan por completo pero debe seguir descansando para que se recupere por completo, no quiero que se valla.

En estas noches Regina me contó más acerca de su familia y de como vivían antes; su padre es "primer cuchilla" osea el que lleva el mando en su colonia y su madre es una gardevour que les enseña a los kirlias a curar heridas y también les enseñan a usar sus poderes mentales, los gallades practican más su destreza física pero ya eran pocos; tiene un hermano de su misma edad (ambos tienen mi edad o sea 14) pero él cambio a gallade para ayudar a proteger a su familia, ambos se llevaban muy bien cuando eran ralts y después cuando crecieron en kirlias. Su tono de voz siempre cambia cuando cuenta él cambio drástico que sufrió su vida quisiera ayudarla pero no sé cómo.

Se acerca la feria del pueblo, es este sábado y yo quisiera quedarme aquí para estar con Regina todo el día pero debemos ir a vender (y a cuidar que papá no termine ebrio buscando salvajes en el bosque a media noche).

¿Como será ser un pokémon? cada noche que Regina se queda dormida me hago la misma pregunta, ¿y si yo fuera también un kirlia y viviera en la colonia de Regina? (seguramente me vería hermoso con falda jajaja) creo que hubiera tenido que cambiar a Gallade para combatir migthyenas. Regina dice que en la colonia los kirlias hombre no se sienten raros por verse "como niñas" para ellos es normal la etapa de la vida de ser kirlia, es como ser adolescente; incluso no todos los Rakigardes hombres tienen aspecto de "Gallade", me dijo que los más sabios tienen aspecto de "Gardevoir".

-Solo los humanos tienen complejos con su género.


martes, 19 de julio de 2011

El tercer post del poke-fan

-Aún no asimilo bien esto, pero bueno ahora que podemos hablar me gustaría saber que fue lo que te sucedió.
Alex se sentó en la cama a los pies de Regina y al decir esto Florencia abrió los ojos, cosa muy extraña pues siempre los tiene completamente cerrados.


-Mi familia y yo vivimos en el bosque guirnalda cerca del acantilado que da al ponto éramos la única colonia de Rakigardes en esta tierra- Alex no solo escuchaba la voz de Regina muy cerca de sus oídos, si no que escuchaba como hablaba "en pokemon" para que Florencia también escuchara la historia.


-¿Rakigardes?
-¿Rakigardes?
-Si, Ralts, Kirlias, Gardevoirs y Gallades. Hace no muchos ciclos eramos una población muy grande y todos vivíamos en paz con los demás pokémon de la zona, sin embargo empezaron a haber problemas con los mightyenas quienes... piensan que somos una especie abominable por parecernos a los humanos; pronto esas agresiones fueron aumentando y hubieron peleas que dejaron muchos heridos de ambos grupos, a pesar de que son inmunes a la mayoría de nuestros poderes nos defendimos de sus ataques y no hace mucho los Gallades lideres de la colonia decidieron ir en búsqueda de nuevos lugares para vivir en otras tierras distantes- los ojos de Regina comenzaron a humedecerse.

 



-¿Y porque no se fueron todos?- pregunto impulsivamente Alex.
-Primero nuestros Gallades viajaban durante ciclos lunares completos, con ayuda de amigos marinos, pero dicen que el camino es muy traicionero y muchos se perdían en medio del mar y morían antes de llegar a su destino, los pocos que lograron llegar a otras tierras, buscaban una zona que fuera segura; entonces usaban su poder psíquico para teletrasportarse hasta el bosque, pero es tanta la distancia que incluso la teletrasportación es insegura, se necesita mucha energía psíquica y quienes se agotan a la mitad del camino corren el riesgo desmayarse y aparecer en medio del mar o simplemente no vuelven a aparecer jamás... Sin embargo varias familias de la colonia decidieron abandonar el bosque lo mas pronto posible y los únicos que quedábamos éramos nosotros, no mas de 18 rakigardes adultos, 7 jóvenes y mas de 13 ralts.

Mi padre era primer cuchilla, es decir él y se encontraba a cargo de nuestra familia y decidió no ponernos en riesgo pues más de la mitad aun no estábamos preparados para viajar tan lejos, así que nos quedamos más tiempo en casa, para que los kirlias entrenaran para luchar y las kirlias para teletransportarnos pero somos muy jóvenes... no estamos listos para ninguna de las dos cosas... Creo que el sol ha salido dos veces desde que, los mightyena atacaron a la colonia al salir la luna ¡Nos superaban brutalmente en número! no teníamos oportunidad contra ellos... ¡Fue horrible!.

Regina rompió en llanto y hundió la cara en sus manos, entre sus dos dedos resbalaban gruesas lagrimas que caían sobre su regazo, sin darse cuenta en menos de un segundo Alex se recorrió hasta estar junto a Regina y cuando ella lo sintió tan cerca se arrojo sobre él y lo abrazo con fuerza mientras Florencia corrió por una toalla de la cocina para darsela a Regina y se limpiara las lagrimas. Entre sollozos, continuo.




-No entiendo... ¡No entiendo porque lo hicieron!, nosotros no le causábamos ningún daño a nadie y nos odian... a muchos Gallardes los mataron con crueldad  no se que habrá pasado con mi padre solo se que al empezar el ataque las kirlias y las gardevoirs se teletrasportaron al desierto con sus ralts para que no las descubrieran, ¡Para salvarlos! Dante me dio el orbe me dijo que lo cuidara pero cuando quise irme, un mightyena me ataco y me hizo mucho daño, no podía teletransportarme hasta el desierto por las heridas y no tuve más opción que salir corriendo por el bosque.


Regina no paraba de llorar y abrazaba a Alex como aferrándose al recuerdo de su familia.

-Estuve toda la noche huyendo, para no ser encontrada fui a refugiarme cerca del sendero humano entre aquellos arboles donde te vi por primera vez Alexander pero mi madre una vez me dijo que los humanos no eran de confianza por eso reuní lo que me quedaba de fuerzas y me fui a aquella corteza que conocí cuando era ralts... si no hubieras llegado tú, tal vez ahora estaría muerta.

Florencia temblaba y Alex lloraba al igual que Regina pero en silencio.
Regina levantó la mirada y se encontró con los ojos de Alex, húmedos al igual que los suyos
-Pero no te preocupes ya estás conmigo, a salvo.

Todos se tranquilizaron poco a poco y mientras tanto dejaron descansar a Regina un poco más. Anochecía,  Alex no sabía qué hacer pues no podía mantener a Regina dentro del cuarto, por su padre pero era riesgoso dejarla en el bosque pues los mightyena podrían regresar por ella y Alex no iba a dejar que se fuera en esas condiciones. Alex le dijo a Regina que a su padre no iba a estar de acuerdo con ocultarla en la casa.

-Pero el no tiene porque enterarse, puedes quedarte aquí escondida hasta que tus heridas sanen.
-Muchas gracias Alexander pero no puedo, debo volver y buscar a mi padre- Regina intento levantarse de la cama pero y la falta de ungüento calmante le regreso el dolor agudo y provocó que lanzara un pequeño gemido al momento que cayó en el piso de tierra a los pies de Alex. 
-¡Cuidado! No Regina, no dejare que te vayas, te quedaras aquí y cuidare de ti, es mi deber. Después de que la dejara nuevamente en la cama y de suministrarle más medicina pasaron un rato pensando como ocultarla y decidieron que el mejor sitio para pasar desapercibida era en los arbustos donde Florencia dormía, así estaría lejos de Bruno pero a la vez segura y cerca de Alex.

Salio la luna y Regina se oculto en los arbustos  era muy buen escondite más no era muy cómodo al menos eso pensaba Alex quien le improviso una cama para que pudiera dormir. 
-No es necesario Alexander yo duermo en las hojas y entre arbustos iguales a estos en mi colonia.
-Ha... es verdad... 
-Pero... estas cosas son muy hermosas y suaves ¿como dices que se llaman? 
-Cobijas...

Su padre y sus hermanos llegaron cuando la luna coronaba la noche, Alex ya se había acostado en su cama; Florencia y minino patrullaban la casa sigilosamente.

-¿Qué te escapaste anoche al bosque menso?
-Sí, ¿te dijo franco?
-Si, pero tranquilo no le dijo a papá ¿y tu herida?
-No tengo nada.
-Franco dijo que estaba feo.
-No para nada, mira- Alex mostró el gran rasguño que había quedado después que Regina lo curo.
-Franco es un exagerado, ni es nada.
-Sí, ya sabes cómo es él- bostezó -Bueno ya vamos a dormirnos.
-Si, descansa Alex.
-Descansa Esteban.

Apagaron la vela y Alex se recostó pero no lograba dormir; en su imaginación intentaba vislumbrar sombras borrosas de Gallades en batalla contra los mightyena y como se mataban a sangre fría los unos a los otros cuando de repente escucho la voz de Regina.

-Alexander... 

Alex pensó que Regina había salido de su escondite y estaba en el cuarto y se sentó sobre la cama esperando ver a Regina de pié frente a él.
-Regina ¿Donde estas? -En el escondite. Alex recordó que podían comunicarse solo con sus pensamientos y dijo... bueno pensó:
-¿Qué pasa Regina?
-No puedo dormir, tengo miedo.
-Tranquila no pasará nada, los mightyena no se atreven a llegar hasta la casa.
-...
-Oye Alexander.
-¿Que paso Regina? 
-Sigo sin poder dormir...
-Yo también.
-Alexander ¿Porque tu padre no tenia que enterarse que estoy aquí?.

Se quedaron despiertos hasta la madrugada, platicando en sus pensamientos, era como cuando Alex hablaba consigo mismo pero ahora había alguien a quien le interesaba lo que pensaba y soñaba. Cada vez que Regina retomaba el tema de su familia claramente escuchaba como su "voz" cambiaba, a Alex le hubiera gustado abrazar a Regina en ese momento para consolarla pero lo único pudo abrazar fue su almohada; sin saber cómo o porqué, Regina sintió la calidez del cuerpo de Alex en la cobija que la cubría.

domingo, 17 de julio de 2011

El segundo post del poke-fan

Llegaron después de veinticinco minutos caminando.
-Si tuviéramos una carreta y un Aron llegaríamos más rápido y sería menos cansado el camino... pero no es posible conseguir un Aron en esta zona de hoenn... o un Rhyhorn-pensaba Alex.
-¡Arceus por lo que más quieras has que deje de dolerme el tobillo!"

Empezaba a hacerse costumbre que mientras los 4 hermanos intentaban vender las pokébolas a los viajeros su padre se colaba a la taberna a tomar unos tragos con quienes se decían sus amigos, pero al cabo de un rato los 4 dejaban de vender y se paseaban por la plaza, a franco le gustaba estar en la fuente para escuchar las aventuras de los entrenadores que llegaban al pueblo y ver a los pokémon raros que traían consigo, Fredi y Esteban por su parte le coqueteaban a la enfermera o a las señoritas que vendían verduras y bayas en el mercado o a las hijas de los viajeros adinerados que llegaban al pueblo en las embarcaciones de lujo, Alex por su lado pasaba el tiempo solo, caminando e imaginando historias, soñando despierto, por alguna extraña razón no había muchachos o muchachas de su edad, todos eran o mas grandes o más jóvenes, y los muchachos de su edad que llegaban al pueblo se pasaban presumiendo sus pokémon o no hablaban; por eso en ocasiones se quedaba con franco para escuchar a los entrenadores y en otras iba con Fredi y Esteban a platicar con las vendedoras del mercado pero él era muy joven y muy tímido para estar en eso y la mayoría de las veces lo mandaban a vigilar que su padre no saliera antes de la taberna.
Se hacia tarde y Alex seguía angustiado.

-Oye papá me siento mal del estomago, ¿Me puedo regresar a la casa?
-¿Tu solo?
-Le dije a Fredi que me lleve a la mitad del camino y después el se regrese, enserio tengo mucho sueño y me duele el estomago y no quiero quedarme aquí, además es temprano.
-Bueno pero ten cuidado y vete de prisa, nosotros no llegamos muy tarde.
-Gracias papá.

Alex fingió el dolor de estomago hasta que salió del pueblo aunque el dolor que no fingía y no paraba era el de su tobillo, intentó correr pero cada diez pasos se detenía por el dolor, y al cabo de un rato llego a su casa; mas agitado y cansado que si en verdad estuviera enfermo, entró a su habitación pero kirlia ya no estaba sobre la cama.

-¿Florencia? Florencia... ¿Dónde estas? ¿Donde está kirlia? 

Afortunadamente no se veían rastros de algún destrozo causado por kirlia, al contrario, su cama estaba arreglada y todo estaba en su lugar, Alex se sentó en la cama y vio en la almohada su camisa doblada, limpia y como nueva, parecía que el percance con el mightyena la noche anterior había sido solo un sueño.

-Se fue...

Florencia apareció en la puerta.

-¿Qué paso Flor? Muchas gracias por arreglar mi cama- Florencia le hacía señas a Alex que él no entendía.
-No te entiendo... - Florencia señalaba el baúl que estaba a los pies de la cama, ese baúl lo había fabricado su padre y cada hermano tenía el suyo, en él antes guardaba sus juguetes, recordaba bien sus peluches uno de ellos de marrill; ahora estaba vacío, solo guardaba algunos dibujos, y su diario, algunas tizas y una pluma de de taillow para escribir sin tinta. Era bastante amplio pero se veía pequeño; el mismo Alex cabía dentro si se enroscaba y muchas veces le sirvió de escondite cuando jugaba con sus hermanos. Alex se levantó, caminó hacia el baúl y se escucho un estruendo, Minino había tirado una planta seca afuera de su casa.


-Flor, ve a echarle un ojo a Minino por favor- Florencia asintió con la cabeza y salió, Alex se hinco delante del  baúl y lo abrió lentamente, pero contrario a todo lo que esperaba se cerró al instante; empezó a forcejear con la tapa y de repente se quedo entreabierta, Alex hacia fuerza hacia arriba y algo jalaba la tapa para cerrarlo, Alex miro atreves de esa pequeña abertura y vio los ojos rojos y asustados de kirlia.
-Tranquilo soy yo - Y en ese momento kirlia dejo de jalar la tapa del baúl y Alex lo abrió por completo. Estaba kirlia completamente enroscada en el baúl pero era tan flexible que podía levantar la cabeza y los brazos para cerrar la tapa.
-Sal de ahí, no te voy a hacer daño.

Kirlia hecho una mirada al rededor y se hinco en el baúl frente a Alex, tenía un mejor semblante pero todavía estaba débil y temblaba de miedo.
-Ya te vez mejor, aunque necesitas descansar mas... ¿Tú hiciste esto con mi camisa? - kirlia miró a Alex y asintió con la cabeza.
-Vaya es muy impresionante ¿Quién diría que aun débil podías arreglar esto?.

Alex se levanto y camino con dificultad a su cama pues la herida al parecer se había abierto por el esfuerzo y la venda empezaba a llenarse de sangre. Se sentó y subió los pies a la cama, entonces kirlia salió del baúl y se puso frente a él, Alex se quitó las vendas y se dio cuenta que se había lastimado por tanto esfuerzo; kirlia puso sus manos sobre la herida y una luz muy brillante salió de ellas, cuando paró Alex ya no sentía tanto dolor, la herida profunda ya solo era un gran rasguño que ardía pero ya no sangraba, sin embargo este esfuerzo hizo que kirlia se debilitara más y cayó sobre la cama como si estuviera inconsciente.

-¡Kirlia!-Florencia venía entrado por la puerta con un montón de bayas zidra y cuando escucho a Alex gritar se espanto y tiro todo al suelo, Alex se levanto de la cama y se puso a lado de kirlia levantándole la cabeza para ver si estaba desmayada, por fortuna estaba consciente pero lo que había hecho la debilito de nuevo.
-¿¡Porque lo hiciste!? Estás muy débil, yo podía esperarme a que se me curara la mordida- Alex levanto a kirlia y subió a la cama; Florencia recogió las bayas, le dejo una a Alex y se sentó en el piso bajo la puerta a preparar jugo; no era buena cocinera pero sabía sacarle el jugo a las bayas.
Alex peló la baya y le dio un gajo a kirlia, estaba muy cansada pero podía masticar. Se sentó en el baúl dándole la espalda a kirlia y revisó su tobillo, corroboró que ya solo tenía un gran rasguño donde antes tenía el boquete hecho por los colmillos de mightyena.

-Muchas gracias kirlia esa herida estaba muy profunda y tú me curaste.
-Muchas gracias a ti por salvarme la vida- Alex escuchó una dulce y delicada voz sobre sus hombros, muy cerca, como si detrás suyo estuviera parada la persona que le hablaba; volteó la cabeza y kirlia estaba sentada en la cama recargada  sobre la cabecera
-¿Tu hablaste?- Kirlia miró a Alex sorprendida, sus ojos dejaron de verse asustados y ahora se veían con un color rojo más claro.

-No hablo, pero podemos comunicarnos- Alex escuchó la voz de nuevo, como si estuviera muy cerca de su cabeza, mas los labios de kirlia no se movieron, ella seguía comiendo la baya.
-Ahora soy yo quien pide que no te asustes- dijo kirlia cuando Alex se levanto del baúl y se hizo hacia atrás con los ojos abiertos como platos.
-Pero tu... y yo... y la voz... y... tu eres... y los pokémon... -balbuceaba Alex quien parado frente a kirlia, revisaba sus hombros como esperando encontrar algún mini kirlia parlanchín en ellos, pues su voz la escuchaba muy clara y a la vez como un dulce susurro.
-Tienes toda mi gratitud por salvarme humano y como lo has hecho desinteresadamente has abierto un canal de comunicación conmigo.
-Pero ¿cómo? ¿Se puede hablar con todos los pokémon? ¿Porque nunca he hablado con Florencia o con Minino? o...
-Solo quienes tenemos poderes psíquicos podemos establecer comunicación con los humanos, pero como la mayoría de ustedes tiene una mente muy cerrada no lo saben, solo los bondadosos y honestos pueden abrir su mente...


Alex seguía confundido recargado en la mesa que servia de escritorio miraba de un lado a otro. Después de unos minutos empezó a tranquilizarse
-Ya sé que esto es extraño para ti humano, yo también me sorprendí no esperaba que fueras a escucharme.
-No pues ni yo me imaginaba eso kirlia.
-Y de verdad muchas gracias por salvarme humano mi padre estaría completamente a tu servicio si estuviera aquí.
-De nada... pero no me digas humano kirlia, me llamo Alexander aunque todos me dicen Alex.
-Bueno a mí tampoco me llames kirlia, mi nombre es Regina - y Regina hizo una pequeña reverencia agachando la cabeza y moviendo los brazos- Alex en su confusión pensó que tenía que corresponder a la reverencia y se agacho movió torpemente las manos, flexiono las rodillas y dio media vuelta sobre su eje, Florencia lo veía desde el marco de la puerta impresionada y extrañada, por fin Alex logro incorporarse de su maniobra y tomo la jarra de jugo que llevaba Florencia en las manos; lleno un vaso de jugo después de tirar una cantidad considerable sobre el suelo pues le temblaba el pulso, se lo dio a Regina y al final tomo un gran trago directo de la jarra.
"Tengo que estar soñando... todo esto es muy extraño"
-Tómalo con calma, sé que es muy extraño para ti pero no te asustes... no estás soñando
-¿¡Escuchaste lo que pensé!?.

miércoles, 13 de julio de 2011

El primer post del poke-fan

Esto sucedió en hoenn hace muchos años.

Alexander tenía 14 años, era el menor de 4 hermanos y vivía en una casa situada a la mitad lo que ahora se conoce como la ruta 102 de la región de hoenn; su padre se llamaba Bruno, el era un herrero que se especializaba en fabricar pokébolas muy eficaces y resistentes las cuales actuaban casi como la actual ultrabola. Alex y sus hermanos ayudaban a su padre a fabricar estas pokébolas raras y cada sábado Clara, su madre y Fredi su hermano mayor, viajaban hasta el pueblo cercano (actual ciudad Petalburg) a venderlas en la plaza a los viajeros y entrenadores que arribaban de la costa oeste o que volvían del bosque. Eran muy conocidos y a la gente le gustaba usar estas pokébolas ya que rara vez fallaban y los pokémon al ser entrenados se veían más vigorosos, más fuertes,   y sobre todo mucho más felices.  



Cierta noche la señora Clara y Fredi regresaban del pueblo después de un buen día de ventas y un extraño pokémon con forma humana los atacó, a pesar de que les acompañaban los pokémon de su padre su atacante era tan poderoso que rápidamente dejo a todos fuera de combate; uno de ellos era un vigoroth, el cual dio su vida por proteger a sus amos del ataque psíquico del agresor. No conforme con arrebatarle la vida, el pokémon salvaje arremetió contra el hermano de Alex pero su madre por protegerle recibió todo el daño y falleció casi al instante.


A partir de ese día su padre empezó a tenerle un odio incontrolable a los pokémon, los despreciaba y los maltrataba cruelmente; desde ese día las pokébolas empezaron a cambiar; seguían sin fallar, pero los pokémon ya no se veían felices, ni eran ágiles, ni fuertes, era como si dentro de la pokébolas fuera una prisión donde parecían ser golpeados o hasta torturados.

En todas las rutas de la región solían encontrarse pokémon salvajes vagando o escondidos entre la hierba alta pero en particular en el camino entre la casa de Alex y el pueblo se rumoraba que podían encontrarse ralts e incluso kirlias silvestres, estos pokémon eran extremadamente raros de encontrar y al parecer esa zona era la única en todo hoenn donde podían encontrarse, más no era frecuente. 


Ese día muy temprano Alex, había salido por leña para preparar el desayuno y de regreso a su casa  vio que uno de esos kirlia estaba entre los arboles y en muy mal estado así que decidió acercarse. Alex no compartía el sentimiento de su padre, el tenía el sueño de viajar por hoenn y atrapar a todos esos raros pokémon que veía cada vez que un barco de lujo arribaba a la costa.

-¿Te encuentras bien?... que tonto soy, es un pokémon no va a contestarme.

Kirlia estaba de rodillas cuando escucho a Alex se asusto y se puso en posición defensiva pero el movimiento brusco hizo que una de sus heridas en el costado se abriera y se estremeció.

-No voy a hacerte daño tranquilo, o tranquila... en verdad nunca he podido diferenciar un pokémon macho de uno hembra y menos un kirlia todos parecen chicas... déjame ayudarte.

Alex extendió su mano a kirlia, ella lo miro a los ojos y de repente se escucho un ruido de tras de Alex, el volteo la mirada y al instante kirlia desapareció; el ruido había sido provocado por el hermano de Alex: Franco.

Franco era el segundo de los hijos, el que era más cercano a Alex, el tampoco odiaba a los pokémon pero si le tenía un gran resentimiento al salvaje que mató a su madre a pesar de no saber que había sido, no sentía odio sobre todo porque los pokemon de su padre dieron hasta su último esfuerzo por proteger a su hermano y a su madre, por eso se sentía agradecido con ellos.

-¿Qué haces Alex?- Alex volvió la mirada y descubrió que kirlia había desaparecido.
-Heee... nada, creí ver una flor purpura como las que le daba mamá a Florencia.
-Ándale, apúrate con esa leña o papá se va a poner fiera.

Su familia además de las pokébolas vendían dulces perfumes que la señora Clara fabricaba a partir de la saliva del gloom que le pertenecía quien tenia por nombre Florencia. La señora Clara le daba de comer ciertas flores purpuras para controlar su aroma tan fuerte. Lo había tenido desde que era un oddish al igual que Minino quien era un skitty el cual había sido atrapado por su padre y se lo regaló cuando se conocieron.


Se hizo de noche pero Alex no dormía, le gustaba desvelarse viendo las estrellas y hablando con los pokémon de sus padres o persiguiendo pequeños poochyena que merodeaban a fuera de su casa, aunque eso muchas veces le traía problemas, pues algunas veces la jauría salían a perseguirlo y se armaba un escándalo horrible y por tanto lo castigaban por varios días. Le gustaba hablar con los pokémon, aunque más que una plática solo monologaba con ellos pues solo podía entender algún gesto común como cuando decía sí o no o cuando estaban felices o tristes por ejemplo.

-Hola Florencia, pffff necesitas comer flores purpuras porque hueles muy... intenso-
Alex le dio unas palmaditas en su cuerpo azul y caminó hacia los arboles buscando algunas flores para calmar el hedor de Florencia; se interno en el bosque y detrás de una roca blanca encontró algunas, cuando rodeó la roca y se agacho para tomarlas se escucho un gruñido, Alex alzo la mirada y se quedó congelado; se trataba del mightyena líder de la jauría, lo reconocía porque tenía una oreja dañada por la última vez que su padre los había ahuyentado después de que una noche tomó la mala decisión de perseguir a un poochyena.


-Heeee... hola mightyena amigo... como sigue tu oreja, este...- Alex se levanto lentamente y retrocedió paso a paso, el mightyena bajo de un salto la piedra y le seguía lentamente.

-Ya se ve mucho mejor y este... creo que estas ocupado y... ¡ay! mira llegaron tus amigos por ti... mejor nos vemos luego tengo que volver a mi casa o se van a enojar...
Con forme Alex retrocedía se daba cuenta de que más y más mightyenas le rodeaban y su temor empezó a incrementarse.

-Vamos muchacho es solo una pequeña herida no paso nada, estábamos jugando poochyena y yo y él se puso de chillón y... bueno no es un chillón pero corrió y mi papá se enojo... y bueno me dio gusto saludarte nos vemos luego está bien... adiós.

Alex salió corriendo hacia adentro del bosque con las flores en la mano y los mightyenas se lanzaron tras él, corrió aun más profundo en el bosque y cuando menos se lo esperó calló dentro de la corteza de lo que alguna vez fue un árbol, formando un hoyo enorme sobre este; no se distinguía del resto del camino pues estaba cubierto por espeso musgo, Alex aprovecho y solo se hizo a un lado para  evitar que los mightyenas le vieran, solo se veía la tenue luz de la luna menguante entrando por el agujero e iluminando parcialmente el interior. 

Alex esperaba que los mightyenas se fueran o dejaran de buscarlo para poder regresar, pero se dio cuenta de que un poco más adentro de la corteza, yacía el kirlia que había visto por la tarde pero ahora ya ni si quiera podía mantener los ojos abiertos y respiraba con dificultad, el kirlia al sentir su presencia se sobresalto y abrió un ojo, le miró con terror pensando que Alex le dañaría, pero Alex se puso a lado de kirlia y dejo que le iluminara la luz de las estrellas.

-Está bien no te haré daño, déjame ayudarte.- Tenía varias heridas de lo que parecían mordidas de mightyena, y al parecer estaba a punto de desmayarse.

En ese entonces el hecho de que un pokémon se desmayase no era como ahora, en ese entonces el desmayo en un pokémon podía ser muy peligroso, ya que la enfermera del pueblo solo podía sanar parcialmente a los pokémon con ayuda de chansey; los envenenamientos o la parálisis eran curadas con remedios caseros a base de plantas y bayas y si un pokémon no era atendido rápidamente después de que se desmayara podía morir fácilmente.


Alex sabía un poco de medicina casera, pues al ser el más joven de los 4 pasaba más tiempo con su madre en la cocina preparando perfumes que ayudando en el taller, las flores purpuras además de minimizar el fuerte hedor de Florencia, también ayudaban a calmar el dolor y cicatrizar heridas por fuerte y profundas que fuesen.

-Con esto dejara de dolerte, al menos de aquí a que te prepare un jugo de barra zidra... parece que solo estas débil, no se ve que estés envenenado o tengas parálisis... ya verás te vas a poner mejor- le susurraba Alex a kirlia mientras machacaba las flores entre sus manos y le aplicaba la savia en las heridas, al momento vio que kirlia dejaba de sentir dolor, se tranquilizaba y se normalizaba su respiración. Alex notó que el extremo contrario en el tronco estaba abierto y que un poonchyena olfateaba cerca de ahí.

-No podemos quedarnos aquí o nos atacarán a los dos.

Tomó a kirlia en sus brazos con mucho cuidado y empezó a deslizarse hacia el hueco en el extremo del tronco; tomó una piedra y la aventó hacia afuera del tronco, la piedra rebotó en una raíz y termino pegándole en el hocico al poonchyena el cual salió corriendo y aullando; Alex entonces se deslizo aun más rápido hacia el hueco que había dejado al cae en el tronco ; justo cuando se encontró debajo, los migthyena se abalanzaron al extremo del tronco y empezaron a destrozar la corteza con sus afiladas garras; Alex se levanto, brincó sobre el tronco y corrió de regreso a su casa con kirlia en brazos, los migthyena le escucharon cuando, al correr, rompía las ramas secas en el camino y se lanzaron tras él con los ojos llenos de furia. 

Una nube empezó a ocultar la luna y Alex no podía distinguir el camino, solo corría siguiendo su propia intuición y con la mirada fija en las luces de los candeleros que parpadeaban fuera de su casa. De pronto sintió como se encajaban los colmillos de migthyena en su tobillo dejando salir su sangre, roja y espesa que pronto le lleno el zapato y al instante cayó hacia adelante con kirlia en los brazos, pero para salvarle de la caída giró su cuerpo en el aire y termino cayendo de espalda sobre el suelo lodoso y empedrado mientras apretaba a kirlia a su pecho para que no se lastimara más de lo que ya estaba, tirados en el suelo migthyena lanzo un arañazo que le desgarro las mangas de su camisa y araño su piel; cuando lanzó su segundo ataque hacia los brazos desnudos de Alex una luz enceguecedora brilló delante de su atacante y medio segundo después un chorro de agua lo lanzo hacia un árbol, migthyena se incorporó y hecho a correr de regreso al bosque, la luna se despejó.

-Gracias chicos la vi cerca- La luz fue provocada por Florencia y el chorro de agua fue provocado por "Peque". Peque era el blastoise de su papá, a pesar de verse fuerte e inquebrantable era muy juguetón, todos decían que era un totodile en el cuerpo de un blastoise, lo tenían para protección y auxilio en caso de que el fuego con el que trabajaban las pokébolas se descontrolara o en caso de que a Magmag simplemente se le ocurriera salir del horno a pasear; Magmag era el slugma, también de su padre, que les ayudaba a trabajar el metal porque podía manejar el fuego a temperaturas muy altas y como debía mantenerse caliente vivía dentro del horno; pero de vez en cuando, en épocas de calor, le gustaba salir a pasear al rededor de su casa y peque tenía que ir detrás de él apagando la senda de fuego que dejaba a su paso.

Estaban a pocos metros de su casa, Florencia había llevado a peque porque sabía que Alex se metería en problemas.
-Ahora necesito más flores purpura... ¿Pero qué?... -Frente a él había un árbol, en una de sus ramas reposaba Minino y en las raíces de este, una gran mata de flores purpuras florecían a la luz de la luna.

-O sea estas flores están bien cerca y la piedra donde encontré las primeras estaban hasta adentro del bosque, pero bueno, si no me hubieran perseguido los migthyena no habría encontrado a kirlia... a ver muchachito ayúdame a levantar- peque lo levanto y ya de pié le dio un zape en la cabeza.
-¡Haaaauuuu!... duele... shhh... perdón ya sé que no debí ir tan adentro del bosque pero si regresaba a la casa con los migthyena persiguiéndome papá me castigaría otra vez... shhhh no hagan ruido... ¡ay! ¡Ay! ¡Ay! mi tobillo.

Alex entro a la casa por el taller, no era una casa muy grande: estaba la puerta de entrada y tras esta se extendía un pequeño corredor que llegaba hasta el taller y separaba las habitaciones de la cocina y el baño; el cuarto de sus padres estaba en la primera puerta, en la segunda puerta el cuarto que compartían los dos primeros hermanos: Fredi y Franco, después el cuarto que compartían esteban y Alex, frente a las habitaciones una gran cocina, el baño y hasta el fondo el taller.

Era noche de sábado, Fredi y Esteban habían ido al pueblo a vender y desde el trágico accidente su padre decidió que no expondría a sus hijos al peligro de regresar por la noche, por esa razón ambos se quedaban en el pueblo toda la noche y así aprovechaban para vender el domingo por las mañanas ya que las ventas habían disminuido mucho; Alex estaba solo en su habitación y por eso podía salir a merodear sin ningún problema.

Alex caminaba cojeando pues la mordida de migthyena había sido profunda, ya en su cuarto Peque dejó a kirlia acostada sobre la cama mientras Florencia fue a la cocina por dos vasijas, agua, una baya zidra, una cuchara y un pistilo para preparar todo, una vez listo todo Peque regreso a su pokébola y Florencia entro a dejarlo en la habitación de Franco.

Su padre odiaba a todos los pokémon por igual, incluso a los propios, era por eso que ahora los hermanos tenían que cuidarlos a todos, sin embargo no había mayor problema, quienes pasaban la mayor parte del tiempo en su pokébola eran Peque, Sandslash y Vigoroth, bueno ahora solo quedaba Peque y Sandslash; Florencia dormía en el día en un matorral fuera de la casa y cuidaba a Alex en sus locuras nocturnas, Magmag vivía en el horno y Minino (como todo buen felino) iba y venía a su antojo. Sandslash era el tercer pokémon que acompañaba a su madre y a Fredi la noche del ataque, Sandslash le ayudaba a su padre a extraer el metal puro del subsuelo y no era muy amistoso, era más bien orgulloso y frío por eso no tenía mote y cuando fue vencido por aquel salvaje se volvió aún más huraño.


Con mucha agilidad Alex preparó jugo de baya y una especie de ungüento con la savia de las flores y la cascara de la baya bien machacada, Florencia le tapó la boca con una sabana y Alex se aplicó el ungüento en el tobillo, la baya era tan ácida que el ungüento lo hizo retorcerse como wurmple y gruesas lagrimas rodaron por sus mejillas, después de vendarse, le untó un poco a kirlia en las heridas y ella lanzo un gemido ahogado, estaba tan débil que no podía ni siquiera gritar, le vendo todas las heridas y le dio a beber un poco de jugo; kirlia necesitaba descansar y Alex termino de tomarse lo que quedaba del jugo, limpió y dejo todo como si no hubiera pasado nada: se quito los zapatos, el ensangrentado lo lavo perfectamente, dejo su pantalón sucio de lodo en una cubeta para lavarlo al día siguiente y escondió su camisa rota bajo su cama.

-Bien y ahora... ¿como me duermo? - El kirlia estaba profundamente dormido y no quería incomodarle y si se dormía en la cama de su hermano podía tener la mala suerte de que su padre entrara a despertarlo y se armaría un escándalo.
-Bueno chica... o chico déjame dormir - y Alex se acostó a lado de kirlia dándole la espalda, se sobijo y pago la luz de la vela que mantenía semi-iluminado el cuarto.
-Buenas noches Florencia, me despiertas, descansa kirlia...

A la mañana siguiente Florencia despertó a Alex, kirlia seguía durmiendo, Alex se levantó y se vistió de prisa, tapó a kirlia con la cobija e hizo que no se notara y parecía una almohada más entre las sabanas, salió de su cuarto y comenzó a lavar su pantalón de la noche anterior y la demás ropa sucia; a él le tocaba esa tarea, Franco preparaba el desayuno y su padre los domingos dormía un poco más pues era el día de descanso, eventualmente los domingos toda la familia iba al pueblo a divertirse; pero desde que su madre no estaba solo iban a recoger a sus hermanos y su padre se quedaba toda la tarde bebiendo con sus conocidos en la taberna local hasta el atardecer que regresaban a casa, o como pasó en más de una ocasión, su padre terminaba tan ebrio que se regresaban casi a media noche, esperando encontrar al salvaje que le había causado tanta desgracia, para atraparle en una pokébola que había fabricado especialmente para él.

Alex echaba miradas de vez en cuando a su cuarto para ver si kirlia despertaba, pero ella estaba muy tranquila.

-¿Qué te pasa tu?... estas como raro...
-¿Quien? ¿Yo? no nada... ¿Porque raro?
-Tu te traes algo... ¿Saliste anoche al bosque verdad?
-¡¿Yo?! ¿Al bosque? Claro que... -Y en ese momento franco le dio un pequeño golpe con el rastrillo de barrer por accidente y Alex tuvo que ahogar un gran alarido de dolor porque le dio justo en la herida.
-¿Qué te paso? ¿Estas bien? ¿Si saliste anoche verdad?
-Nada, si, también... en ese orden.
-Déjame ver... sube el pie.
-No tengo nada hombre... ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! espérame que duele.
-Esta profunda la herida ¿que fue? un migthyena verdad... mmmm... se ve que ya está mejor 
-Si ya estaba mejor hasta que me pegaste.
-Perdón, pero enserio no entiendes... antes solo fue una mordida. Ya vamos a apurarnos y que mi papá no se dé cuenta porque te va peor.

Esa mañana paso como cualquier otra, platicaban de cualquier cosa a la hora del desayuno, hacían sus tareas sin demoras, y como nadie tenía motivos para entrar a una habitación que no fuera la suya Alex vigilaba a kirlia y le daba un poco de jugo de baya zidra de vez en cuando. Todo estaba bien hasta que... 

-Bueno, vamos por sus hermanos- Alex se inquietó pues dejar solo a kirlia podría ser peligroso, si despertaba y se sentía atrapado podría causar destrozos en la casa o si llegara a recaer no habría nadie quien le diera jugo, más no pudo oponerse a la orden de su padre de ir al pueblo así que solo le dijo discretamente a Florencia y a Minino.
-Cuiden de kirlia y si despierta asegúrense de que no se asuste.
Y salieron rumbo al pueblo acompañados de peque y sandslash.

-Necesitamos otro pokémon como vigoroth papá- dijo franco y empezaron a discutir acaloradamente sobre el tema, más Alex no les ponía atención, estaba absorto en sus pensamientos, recordando como encontró a kirlia la noche anterior.

-Espero que esté bien.