Era tarde ya, las 5.30 PM. Antonio caminaba por la calle de filosofía y letras rumbo a copilco, sus tripas le exigían comida, eso de ser universitario no es buen negocio, sus clases empezaban a las 9, (después de cuatro semestres reprobando su clase de las 7 AM entendió que ese horario no era bueno para él) su última clase terminaba a las 4 y se esperaba a una hora para poder estar durante solo 10 minutos con su novia, sí, el amor nos hace hacer cosas estúpidas pero él llevaba haciendo estupideces los últimos cinco años, así que eso ya era normal.
No desayunaba, mal habito, solo una torta de en frente al “principal” por ay de las 12 y nada más, solo 6 pesos exactos en la bolsa para dos boletos del metro, el de ese día y el de mañana, odiaba formarse por las mañanas.
Siguió, bajo, entró, caminó sobre el andén unos cuantos metros, tomo de su mochila el DS azul con el cartucho de pokemon platino insertado en el slot 1 y el de rojo fuego insertado en el slot 2.
—Te presto para que compres el juego y te presto la consola, ay me vas pagando—Le dijo su amigo Ivan y de eso ya hacían cuatro meses, le faltaban solamente 200 pesos para terminar de pagarle el juego pero sin trabajo, sin desayunar y con 20 pesos diarios no podía hacer milagros, solo el rojo fuego, el rubí y el GBA si los compró al chas-chas en su época de niño rico de la preparatoria.
Recogía sus “eventos diarios”, las bayas plantadas, la pokebola y la heart scale en solaceon town, el “blue shard” en pastoria city, el boleto de la lotería en jubiilife city, batallar, ganar dinero, comprar cosas... Si tan solo esos miles y miles de pokedolares le sirvieran para comprar al menos una torta sería feliz.
En rojo fuego completó todo el pokedex nacional y por ende al migrar a platino tenía casi todas las cajas llenas. En rojo fuego ninguno de sus pokemons lo atrapó buscando una naturaleza “favorable” ni criaba con egg moves, mucho menos buscaba max stats, ya en platino a lo más que llegaba era a buscar un egg mov y la naturaleza “menos pior”, a él le gustaba jugar solo por diversión.
—En estos días voy a re-entrenarlos a todos—Se decía a si mismo mientras repasaba todas sus cajas, acomodadas por tipos y con fondos especiales “para que los pokemons se sintieran a gusto” — ¡Imagínate! Si dejas a un Flareon en una caja con ‘scenary: seafloor’ podría morir—
Cerró el DS, bajó, transbordó, subió a otro apretado vagón, bajo de nuevo, transbordó, caminó sobre el andén hasta la aparte de hasta atrás, ahí donde la gente se aloca menos y abrió el DS, siguió en su onda, casí las 7 de la noche, llegó el metro, abordó. No había lugar para sentarse pero fue a recargarse en la puerta que no se abre y siguió jugando, en eso un joven con un saco satinado color crema se acercó a él.
—Tú eres Meca verdad—Meca era el apodo que tenía en casa, solo su familia lo conocía por ese mote y como era corto así se llamaba en pokemon, pero a ese muchacho no lo conocía.
— ¿Quién pregunta? —El joven no respondió a la pregunta y dijo de inmediato.
— ¿No te gustaría tener una batalla? —Y de la bolsa interna del saco sacó un DSi de color blanco perla, perfecto, como si se tratara de obleas de perla sobre la carcasa de DSi.
Nunca había tenido una batalla con alguien en persona, todas las conseguía por internet, intercambiando Friend Codes en páginas de torneos, incluso formaba parte de un grupo en “facebook” donde participaba en los torneos de cada sábado.
— ¿Qué reglas? —El joven hizo un gesto de ironía y respondió.
—Las normales: seis contra seis, un inicial, un legendario sin max stats—Esas reglas de normales no tenían nada al parecer de MECA, estaba preparado para todo menos para que le pidieran jugar con un legendario, no le gustaba usarlos.
—Pero como no usas legendarios igual por esta ocasión pasa.
—A va—MECA acomodó su equipo emocionado, ignorando el hecho de que sin conocerlo aquel joven sabía que no usaba legendarios. Antes de llegar a la siguiente estación estaba listo su equipo, pero el joven recibió una llamada en su Samsung Galaxy (también blanco) que contestó de inmediato.
—¿Qué paso Rojo? No, yo dejé todo bien y el único que sabe abrir eso es Oro
—¡Vamos, estamos perdiendo valiosos segundos de duelo!— Pensó otra vez MECA.
—¡Vamos, estamos perdiendo valiosos segundos de duelo!— Pensó otra vez MECA.
—Déjanos terminar un asunto y vamos para allá a ver qué está pasando—colgó
—¿Listo?
—¿Listo?
—Claro—Y comenzó la batalla. Sobre el ruido sordo del metro empezó a escuchar la música de batalla proveniente el DSi del joven “Perla” o al menos ese era su mote en el juego, el cual apareció al presentar sus sprites en la batalla; Perla le subió todo el volumen, a MECA le incomodó un poco esto, si de por sí era penoso que los vieran jugando pokemon como niños de primaria, más penoso aún que le subieran el volumen a sus consolas. Él la dejo sin volumen pues se fijo que cerca de ellos dándoles la espalda un señor de traje azul marino y bastón negro se sobresaltó al escuchar la música.
Como todo aficionado al pokemon soñaba con que los pokemon fueran reales y así poder darle las indicaciones a su ninjask en voz alta; como futuro ingeniero sabía que lo más que se podía hacer era un sistema de hologramas como en yu-gi-oh y eso quién sabe, o al menos eso era lo que MECA pensaba.
Su modo de juego no cambiaba: protect, +1 sped, firepunch falla, sword dance +2 att, fire punch super efectivo, focus sash 1 HP, + 1 sped, protect +1 sped fire punch falla otra vez, rogar porque ese infernape no tuviera mach punch, baton pass, llega Blaster (su swampert), earthquake, infernape fainted, llega un tipo dark y cae con Hammer Arm -1 sped, llega un dragón, aún tiene +2 sped +2 att y el dragón cae con ice punch; el joven no cambiaba su expresión seria mientras MECA no puede evitar sonreír al ver como pulveriza a su contrincante, llega un fantasma y Blaster usa bite, sobrevivió.
De vez en vez MECA alza la mirada para ver a su alrededor, su joven contrincante con la mirada clavada en el DSi, nadie les presta atención, solo el señor de traje y bastón parece disfrutar el sonido de la batalla.
Recordó aquella imagen en cierta pagina pokemonera que decía “¿cómo sería una batalla en el subway” haciendo referencia a la quinta generación, a pesar de no jugar esa versión sabía a qué se referían y al verse en esa situación no pudo evitar reírse. El metro se detenía al llegar a la próxima estación, al tiempo que se aferraba del tubo para no caer un vendedor de discos pirata subió y empezó su escándalo.
Recordó aquella imagen en cierta pagina pokemonera que decía “¿cómo sería una batalla en el subway” haciendo referencia a la quinta generación, a pesar de no jugar esa versión sabía a qué se referían y al verse en esa situación no pudo evitar reírse. El metro se detenía al llegar a la próxima estación, al tiempo que se aferraba del tubo para no caer un vendedor de discos pirata subió y empezó su escándalo.
— ¡Señores usuarios les traigo a la venta…!—MECA logra ver como el señor de traje se acerca al vendedor y le habla al oído, al parecar le extiende un billete pero no recibe disco alguno, el vendedor apaga el aparato y espera a que llegue la siguiente estación, otra vez solo el ruido sordo del metro y la música de la batalla resuenan en el vagón, su distracción termina al escuchar el sonido de “ataque super efectivo” saliente del DSi de su contrincante, quien sonreía al ver que el HP de Blaster disminuía rápidamente, su risa se convirtió en mueca torcida al ver que este sobrevivió, y se escuchaba el sonido de "poca vida" otro turno, el ataque del oponente es prioridad uno y Blaster cae, cuatro y medio contra tres y medio, Peque lento pero seguro acaba con el fantasma, no dura mucho de pie pues llega un luchador con dynamic punch que lo acaba en un golpe, llega Dante su orgullo, ataque psíquico y el luchador cae, llega un agua-tierra y usa toxic. “Podré acabar con él antes que le baje la mitad del HP”, Leaf Blade y el oponente cae, dos contra tres y medio, otro fantasma, pero este es más rápido y Dante cae…
Dos estaciones antes de llegar a la terminal terminan, Ninjask con un solo punto de HP remata al pokemon legendario del contrincante con X-Scissor, MECA sonríe mientras su contrincante toma la derrota con indiferencia y guarda su DSi en una bolsa, de la otra saca su cartera y comienza a buscar.
—Buena batalla, si quieres pásame tú FC y después peleamos otra vez.
—No te preocupes en la próxima te lo daré—Se acercaban a la penúltima estación, el metro disminuía su velocidad y el joven sacó de su cartera dos billetes de cien y una moneda de diez pesos, el metro se detuvo al fin.
—Eres bueno pero consigue tu legendario... te hará falta. Lastima que no traes tu GBA si no igual batallábamos en esa, pero ya habrá tiempo— Al despedirse se dieron la mano y el joven de saco satinado color crema le dejó en su mano los 110 pesos que había sacado de la cartera, bajó del metro arrastrado por la demás gente.
—Disculpa es todo lo que traigo—Dijo sobre su hombro y las puertas se cerraron, el metro avanzó “pero no apostamos” pensó.
—Al menos ya tengo para una torta… voy a guardar esta moneda de diez, como el recuerdo de mi primer batalla ganada y pagada como en el juego jejeje —
Lo último que MECA pudo ver fue que su contrincante estaba de pie frente al señor de traje azul y bastón hablando, parecían muy amigos.
Lo último que MECA pudo ver fue que su contrincante estaba de pie frente al señor de traje azul y bastón hablando, parecían muy amigos.
—No pensé que vinieran juntos.
No manches si rifa sirve para otro cap dl olvidado proyecto P
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